diciembre 5, 2021

Aspirina para la Prevención del Ictus en Fibrilación Auricular No Valvular y Enfermedad Vascular Estable

Resumen e Introducción

Resumen

La fibrilación auricular (FA) es una causa importante de ictus isquémico, especialmente en los ancianos. Actualmente hay suficientes datos para apoyar la noción de que la anticoagulación con warfarina o dabigatrán es muy superior a la aspirina en la prevención de accidentes cerebrovasculares o embolias sistémicas en la FA. La aspirina es la modalidad preferida en pacientes que no son candidatos a la anticoagulación, como los pacientes con mayor riesgo de sangrado, los pacientes de bajo riesgo según la puntuación CHADS2 o los pacientes que tienen dificultad para mantener un cociente terapéutico normalizado internacional. No hay controversia sobre las recomendaciones relativas a la prevención de accidentes cerebrovasculares en pacientes de alto riesgo (puntuación de riesgo de CHADS2 de 2 y más) con FA. Sin embargo, existe cierta controversia con respecto a la estrategia adecuada (anticoagulación frente a aspirina) para la prevención de accidentes cerebrovasculares en pacientes de bajo riesgo (puntuación CHA2DS2-VASc de 0-1). Los nuevos medicamentos anticoagulantes orales (inhibidores directos de la trombina e inhibidores del factor Xa) podrían disminuir aún más el papel de la aspirina para la prevención de accidentes cerebrovasculares en la FA debido a su eficacia superior, la falta de necesidad de monitorear los efectos terapéuticos y un menor riesgo de sangrado en comparación con la warfarina, especialmente en pacientes con enfermedad vascular estable.

Introducción

La fibrilación auricular (FA) es la arritmia cardíaca más frecuente, y su incidencia aumenta con la edad. La FA es una fuente de morbilidad y mortalidad significativas porque conduce a insuficiencia cardíaca congestiva y aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico agudo y tromboembolismo sistémico. Actualmente, la warfarina, el dabigatrán y la aspirina son las estrategias de tratamiento recomendadas para la prevención del ictus isquémico en la FA. Múltiples estudios han demostrado que la anticoagulación con warfarina es más eficaz que la aspirina para la prevención del accidente cerebrovascular isquémico y el tromboembolismo sistémico en pacientes con FA. A pesar de ser un medicamento beneficioso, no siempre es una opción deseable debido a varios problemas prácticos, como la necesidad de monitoreo frecuente, las dificultades para mantener un efecto terapéutico deseado y varias interacciones con alimentos y otros medicamentos. De acuerdo con las directrices del Colegio Americano de Cardiología (ACC)/Asociación Americana del Corazón (AHA)/Sociedad Europea de Cardiología (ESC), se puede prescribir aspirina o anticoagulación con warfarina a pacientes con bajo riesgo de accidente cerebrovascular isquémico. Cuando se les da una opción, varios pacientes evitan la anticoagulación con warfarina y prefieren la aspirina debido al menor riesgo de sangrado, conveniencia y falta de necesidad de monitoreo, a pesar de que las guías recomiendan la anticoagulación con warfarina debido a su clara superioridad. Recientemente se ha demostrado que el inhibidor directo de trombina dabigatrán y los inhibidores directos del Factor Xa rivaroxaban y apixaban tienen un perfil de eficacia y seguridad más favorable, sin necesidad de monitorización de la anticoagulación. Con la disponibilidad de estos agentes, se puede tratar a más pacientes de manera efectiva y segura, especialmente a los pacientes con un factor de riesgo que previamente hubieran preferido aspirina. Este artículo tiene como objetivo discutir la evidencia disponible de que la aspirina es muy inferior a la anticoagulación oral, las nuevas opciones de anticoagulantes y la posible necesidad de reconsiderar el papel de la aspirina en la prevención del ictus isquémico en pacientes con FA, especialmente aquellos con enfermedad vascular estable.

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